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Recorriendo una vía post guerra

September2

Vivir en un lugar, el cual no es legítimamente el tuyo, otorga cierta ansiedad y autoridad para descubrirlo, considerando además que no hay nada determinado sobre la permanencia ni el tiempo, me aboco a comentar cada cierto tiempo, sobre algún lugar o actividad que arbitrariamente consideraré compartir con ustedes.

De las tantas fobias que tengo, una de ellas está relacionada directamente con el miedo al vacío, aún sin un tratamiento que determine científicamente mi miedo a las alturas, el sentirlo es suficiente para intentar superarlo. Justamente, buscando actividades contradictoriamente enfocadas en “no mantener los pies sobre la tierra” me enteré de una en la cual te alejabas del suelo algo más de 300 metros. Basado en mi poca experiencia y conocimiento en actividades deportivas, dispuse mi averiguación sobre el tema: Youtube reveló rápidamente un nombre, Natura Vive; nombre que ya me había dado la oportunidad de sentir altura bajo mis pies alguna vez, que será motivo de otro post.

Indagando un poco más, me enteré que una “Vía Ferrata” no se inventó como deporte, más bien, como un medio para movilizarse durante la Primera Guerra Mundial, en una cadena montañosa llamada Las Dolmitas en Italia. Años después, algunos intrépidos aventureros empezaron a recorrerlas, luego a llevar visitantes, y así se fue expandiendo un poco más en el Viejo Continente. Actualmente, lo más relevante en este deporte esta en España, donde se encuentra la mayor cantidad, algo mas en los Alpes Suizos y un poco en Italia, en todo nuestro continente Americano solo tenemos dos, una en México y otra en Chile.

Sabiendo que se usan clavos, grapas, presas, pasamanos, cadenas, puentes colgantes y tirolinas (todo esto lo aprendí ese día, no me pregunten que significa cada uno), y habiendo visto un video muy explicativo, todo estaba claro, debería apuntarme, coincidentemente solo dos días después recibo una llamada, la agradable voz de Natalia Rodríguez me comenta algunos asuntos laborales y al finalizar la conversación, gentilmente me invita a recorrer la vía. No había alternativa, cuando buscas algo lo encuentras y mucho más en Cusco (sonrío), acepto, era para el día siguiente, al caer la noche tuve la ligera inclinación a renunciar, pero por algún motivo decidí continuar, créanme, no me arrepiento, el resto es llegar al Valle Sagrado (Urubamba), ubicar a Ario (esposo de Natalia) tratando de disimular el miedo que me causaba la sola idea de elevarme un metro, continuamos el viaje, recogemos a Tim, otro participante del camino, y nos dirigimos al lugar.

Pachar es el lugar exacto donde esta ubicada esta vía, exactamente a 8 kilómetros de Ollantaytambo, frente a una estación de ferrocarril, el lugar todavía no trabajado comercialmente es muy agradable, colocarse el arnés, recibir la charla de explicación, verificar de tener la cantidad necesaria de agua, recibir el Box Lunch, colocarse el casco y guantes, son menos de 30 minutos, aunque los nervios hacen que parezca mucho más.

Entonces no hay marcha atrás, iniciar el tramo, subir una escalera plegable hasta coger la primera grapa firmemente colocada, es el momento de aplicar entonces lo explicado por Ario, absoluta sensación de seguridad, un disipador y dos mosquetones, el cambio en cada tramo por la línea de vida, uno a la vez, nunca los dos, asegurarse que estos se cierren correctamente, dejar un tramo entre persona y persona, evitar tirar piedras, ir lo más seguro posible, el tiempo no importa solo la seguridad, cada ciertos tramos, para darle mas emoción no hay grapas, y tienes que encajar manos y pies en roca, cambiar de lado izquierda o derecha en la línea de vida, hasta que por fin llegas a uno de los tramos en donde mas cerca de los miedos estas (los míos) el puente colgante, tal vez tibetano o Nepalí, y pienso, eso no es un puente, es una prueba real de valor, a pesar de mi esfuerzo mental para lograrlo lograrlo, use otro método (que no contaré aquí) para cruzarlo, no el convencional de caminar sobre el, como todos lo hicieron, sonriendo y mofándose de mi debilidad. Por fin ya al otro lado, un pequeño trecho más, casi horizontal, llegamos a la repisa más grande en la ruta, conocida como “El Sheraton” de hecho este no pertenece a Star Woods; cabe resaltar que descubrí en el ascenso, que la sed no esta ligada al ejercicio físico ni al sol, no en este caso, esta estrechamente ligada a la tensión provocada por la sujeción permanente de manos y pies. Es tiempo de tomar toda el agua necesaria y probar el lunch boxed, las galletas especiales preparadas por Natalia ponen la nota en este lugar, la vista impresionante acompaña la sensación de haber recorrido muchas grapas y pasos incrustados en cerca de mil metros. Segundos después te das cuenta que olvidaste preguntar algo, y sientes el viento un poco frío, ¿como hacemos para bajar?..

Demasiado tarde, Ario esta al borde, iniciando el proceso con 3 de los 5 participantes, RAPEL!, no me acerco al borde por el miedo a ver el abismo, es mi turno, intento “razonar” con Ario para que me explique con paciencia el proceso (el único irrazonable era yo en ese momento), me sujeto del cable con ambas manos, la sensación de iniciarlo es la más difícil, Ario me explica nuevamente el nivel de seguridad, lo que debo hacer y lo que no debo, (aunque el “no debes” es retórico, no hay ningún peligro) pies en la pared, posición horizontal, y empiezo, es la parte mas emocionante en las 4 horas que llevamos pegados a la roca de la montaña, increíble, espectacular y único, mientras escribo aún siento la adrenalina, lo demás es pan comido, algunos caminos andando, unas cuantas grapas más, y llegar nuevamente al punto de partida, casco, arnés y guantes fuera, agradecer las galletas de Natalia, oír las anécdotas sobre mi pánico al puente, me voy entendiendo que esta compañía realmente te ofrece Aventuras Naturales, es hora de dejar el escenario, que puede aparecer en cualquier momento y en cualquier lugar, siempre y cuando motive a compartir, será un gran escenario.

Vivir esta aventura es muy fácil, viaferrata@naturavive.com ó (00 51) (84) 984112731 / 984112732

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posted under Aventuras
2 Comments to

“Recorriendo una vía post guerra”

  1. On September 3rd, 2009 at 7:55 pm alex Says:

    que buena … es el del puente verdad ? pasare a mis contactos

  2. On September 3rd, 2009 at 11:23 pm Roxana Says:

    que expectacular narracion de una experriencia me imagino mas que indescriptible!!!!!!!!!!!!!!! naty prometo hacerla pronto, estoy tambien colectando valor y superar mis miedos… oo quiza enfrentarlos ahi!!!!!
    super buena suerte y buena vibra!!!!!!!!!!!!!
    pd. pido doble racion de las famosas deliciosas galletitas del box lunch por derecho propio!

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